
Un resultado de 2-1 lleva al Milan a la gloria de la Champions y consagrarse como uno de los equipos más importantes en la historia es esta competición. La estrella de partido no fue ni kaka ni Gerrard como hace dos años, sino Inzaghi que fue el autor de los dos goles milaneses.
El partido no fue excesivamente brillante pero si fue trabajado por ambas partes. En la primera mitad la posesión del balón la tuvo el Liverpool con las mejores oportunidades de marcar gol, todo lo contrario que el Milan que no jugó como en partidos anteriores de Copa de Europa. Le costaba mucho romper la defensa al equipo Italiano, gracias al gran lavor de los Ingleses seguros tanto en defensa como de medio campo para arriba. Pero el Liverpool no supo aprobechar sus oportunidades y el Milan por el contrario si. A falta de dos minutos para la conclusión de la primera parte, una falta, botada por Pirlo golpeó a Inzaghi en el cuerpo e hizo que se desviara de forma mortal para la meta de Reina.
En la segunda parte se vió a un Milan más metido en el juego gracias en parte al marcador que les era favorable. Buscaban sobretodo los contragolpes para así dar el golpe definitivo. El capitán del equipo inglés tuvo en sus botas el empate en un error de Gatusso que paró Dida a turo de Gerrard. Pero la suerte otra vez se alió con los Italianos e Inzaghi marcó su segundo gol en un contrataque a pase de Kaká. El Milan se ponía con un 2-0 pero visto lo de la final de Estambul de hace dos años los aficionados Ingleses creían en la remontada. En el 88, Crouch prolongó un córner en el primer palo y Kuyt remató en el segundo para acortar distancias. Por un momento, los ‘reds’ soñaron con la remontada y los milanistas recordaron su peor pesadilla. Faltaban cinco minutos para la final pero no hubo tiempo para nada más. El Milan se hace con su séptima Copa de Europa hacercándose al Real Madrid.